De la rigidez inicial al dolor limitante
La rigidez articular matutina suele ser la primera alerta. Este fenómeno es distinto a la sintomatología aguda derivada de lesiones deportivas o procesos como la tendinitis y bursitis. Cuando el paciente experimenta un dolor articular persistente, es fundamental evaluar si se trata de un desgaste crónico o si existen componentes asociados como problemas de postura que aceleran el daño. En nuestra consulta en Metepec, analizamos si factores previos, como una lesión de ligamentos o una antigua lesión de menisco mal atendida, han comprometido la estabilidad de la articulación a largo plazo.
